Marabunta



Y ella, despierta ajena al ruido interior que la incomoda, se revuelve como un pequeño animal, al que nadie hirió jamás. En silencio todo se desvanece bajo un otoño  desnudo de prohibiciones, las palabras se borran  como  bruma espesa al amanecer.  El tiempo no se detiene, sigue marchando sin compás entre su corazón y la tierra dónde sus raíces fueron atadas contra viento y marea.

Y él, lejano e indecente, en la oscuridad de los sentidos, ha dejado correr la historia, tejiendo con sus besos, un ancla en la piel que añora. El camino se ha vuelto horizonte, promesa que rota por un abrazo, como marabunta hambrienta de amor, impaciente por volver a devorar las raíces que lo alimentan.


© Mayte G.

5 comentarios:

  1. Suaves,firmes tus palabras se vuelven naturaleza, pasión, raíces....

    Saludos, leerte.-como siempre- es refrescante

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  2. Marabunta imparable de besos dados, compartidos y soñados...


    Bss

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    1. El ímpetu de amar. Un placer leerte: me encanta el lirismo de tus letras.
      Un abrazo

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  3. Ella y él, ambos besa-yunandose
    Besitos Mayte

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  4. La pasión es imparable, ruge como el título de la película. Y hay que hacerle caso, so pena de quedarnos con un agujero eterno en el alma.
    Besitos besitos

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