I. Cartas


 Se borra la delicada línea que dibuja mi poca cordura del intenso brillo de tu mirada, recorrer cada pequeña fisura de tu alma,  terrible e infinitamente bella, hace que todo en mi delire,  como esas luciérnagas que rondan la noche de otoño y se desnudan en mil luces destellantes para atraer cada sensación y arrebujarla muy cerca de la piel.

Un leve sonido hace despertar todas las alarmas que han ido cercando los sentimientos, viajan alebrestadas por confines infinitos en el hueco de tu ombligo.  El silencio es dueño de cada sensación don los deseos duermen en promesas fugitivas por los labios.  Tu boca es el muro ciego,derrumbándose en un salto al vacío,  donde tu (mi) caída, es el anuncio final, tatuado entre líneas de vida. 

La rueda ha vuelto a girar,  el tiempo  se mece a su antojo contra el viento, cosquillea bajo las yemas, se desliza por el corazón estepario que te escucha desde este, mi mundo, rendido,  ante tu tu mirada clavada como una daga llena de ternura, que desgarra toda la frialdad construida antes de tu llegada.



© Mayte G.

6 comentarios:

  1. Bello...como siempre ..como tu bella alma..

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  2. Por favor, eres como un bálsamo que al leer enamora.
    Gracias Mayte.

    Te beso.

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  3. Pero que bonito lo que te dice David. Yo como él.

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  4. Wao, que gusto en realidad poder leerte.....haces que trascienda a un mundo paralelo,diferente al que vivo. De verdad naciste para escribir.

    Un abrazo.

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  5. Vas y vienes por los confines del amor y el desamor, querida Mayte, y bordas un panorama bello y triste.
    Besos y besos

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  6. ¿Cómo podrías decorar como si en bandeja de oro trataras este escrito? ¿Con un beso apasionado tal vez? ¿Con una caricia seductora? O ¿Con una entrega desaforada y sin límites?

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