El sendero



En silencio, caminó por el estrecho sendero junto al ferrocarril.  Sus pasos eran seguros, firmes llenos de belleza como una pantera recién llegada a la vida adulta, al encuentro de su destino. Lo miro a lo lejos, su sonrisa franca, abierta, llena de alegría. Dos besos, un abrazo corto, la misma vieja cafetería, miradas, sonrisas.  La taza cayó estrepitosamente al suelo, mil pedazos de porcelana suspendidos en el aroma a café recién tostado. Apenas una media sonrisa, un adiós apresurado y su mirada perdiéndose entre aquellos brazos que ya no eran  suyos.




©Mayte G.
Imagen tomada de
la red.

9 comentarios:

  1. Todo fue un sueño, un deseo muy alto y otro desencanto para el alma...

    Besos

    ResponderEliminar
  2. Parece una fantasía hecha realidad...la fotografía es preciosa.Un beso desde Almería.....)))
    http://visual-anjespinosa.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  3. Encuentro y desencuentro.
    un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Radical entonces. Lo que hay que hablar y punto.
    Besos, querida Mayte

    ResponderEliminar
  5. Cuatro palabras...mil emociones... una maga, eso es lo que tu eres... ;) Gracias bonita

    ResponderEliminar
  6. Vivir de una ilusión para confirmar que lo que pasó, pasado está. Un besito Mayte :)

    ResponderEliminar
  7. Hay tazas que no se pueden recomponer... ni el aroma del café... ni...


    Bss

    ResponderEliminar
  8. aceptar la derrota, y regresar por donde se vino
    saber perder también importa

    ResponderEliminar
  9. Hay encuentros que nunca deberían producirse, al menos no sin preparar al otro/a para lo que se avecina. Otra cosa es crueldad y sadismo.

    Besos

    ResponderEliminar



Copyright ©Mayte G. Todos los Derechos Reservados.