El Rincón de París VIII


El otoño quemaba todos los recuerdos esa mañana, parecía que en cada débil rayo que se filtraba por la ventana, su memoria se calcinaba contra todos sus deseos.  Dentro de la habitación hacía fresco, pero ni el viento, ni mil huracanes hubiesen podido aliviar el calor que inflamaba su alma.  Escucho detrás de la puerta los pasos apresurados de la yaya, crujiendo bajo las escaleras, pretendiendo que no la vigilaba, esa insistente corrección en todo lo que hacía o hablaba desde que él no estaba, le asfixiaba, todos la culpaban a ella, la violenta noticia que les había dejado caer encima, no le fue perdonada, a cambio ella nunca los miro con la misma confianza de antes.

Tomo su bolso, sonrío antes de salir como un instinto de supervivencia y se marcho sin decir nada más. Iba casi todos los días al estudio, pero ante ella las hojas se acumulaban en silencio, como víctimas de las palabras que se suicidan antes de ser apenas sueños o memorias. Aquel ímpetu de devorar la tinta, de entregarse al papel, se había esfumado. Su trabajo, su pasión, era como aquél que escribe sobre la arena en un día de lluvia.

Abrió la ventana en un acto de desesperación, no sabía si para dejar entrar o salir su alma, la recibió el bosque inmenso, el silencio casi sepulcral que la rodeaba siempre, que la acompañaba desde hacía cuatro años, cerró los ojos, preguntándose como había soportado tanto tiempo así.  Recordó casi al instante el calor de sus brazos contra su espalda, sus manos entre las suyas, el temblor de su cuerpo, la libre sensación de flotar en su voz delicada, profunda…esas noches frías bajo el du Pont des Arts.

Aspiro profundamente el aroma a hiedra húmeda, sus brazos rodeaban su propio su cuerpo mientras su mirada volvía a ese papel en blanco, testigo mudo de su soledad.





©Mayte G
Categoría: Cuenta-Historias.

24 comentarios:

  1. Siempre estamos añorando algo: bien lo que no tenemos, bien lo que hemos perdido. Tu escrito me parece impecable.
    un abrazo

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  2. El otoño en tus palabras y en el París de esa mujer se vislumbra frío, pero intensamente lleno de recuerdos.

    Besos.

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  3. ¡Hola!
    Termine sintiendo, mirando aquel papel en blanco...

    Salud y fuerza.
    J.M. Ojeda.

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  4. Logra que esa mujer traspase los sentidos, que siendo ella, tusted o cualquiera de los que leemos, seamos parte de París, de ese rincón que ha dejado caer entre sus letras desde hace tiempo. Una delicia Mayte.

    Crítico Admirado.

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  5. Un impecable relato,
    que cruza el alma
    en ambos sentidos...
    que añora su tiempo
    mientras un papel en blanco
    espera la llama de las palabras.

    Mejoras en cada entrada.
    Besiños.

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  6. Mayte definitivamente, traspasas, nos llevas a tus mundos creados por palabras, esa magia no lo tienen todos los que escriben.

    Besos.
    Pedro.

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  7. Una hoja en blanco y una ventana abierta no invitan a escribir nada..."bueno", aunque París siempre nos quede.


    besos

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  8. Que difícil es llenar una hoja en blanco cuando las preocupaciones, la pena o la soledad invaden la mente.

    Buen día

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  9. Paisaje detenido en una vida de sensaciones, más allá del tiempo, del sol o la lluvia.

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  10. Me dolió justo ahí, y me mira con esos ojos blancos, llenos de nada.

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  11. Inmensa soledad, una de esas pérdidas sin posible consuelo, nada más que ese bálsamo infalible que es es el transcurso del tiempo, el tiempo, el tiempo... Un abrazo, querida amiga.

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  12. Silencio responde a la duda eterna de esa mirada perdida en recuerdos.

    Te beso.

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  13. Acaso ya sea el momento de comenzar a trazar renglones a la ausencia, así huya y deje de su paso tan solo la belleza.

    Besos

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  14. Cada segundo de nuestras vidas está lleno de añoranzas, de nostalgias, del recuerdo de lo que perdimos y del anhelo de lo que deseamos... y es tan doloroso sentir la imposibilidad de expresarlo, de escribirlo, de contarlo, aunque sea a nosotros mismos, que el mundo entero parece sernos ajeno y nos recreamos en sensaciones que ya no están o acaso nunca fueron, pero que nos pertenecen sólo a nosotros.

    Bellísimo rincón el de tu alma y el de tu blog.

    Besos

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  15. Qureida Mayte, cuando vuelva a París (hace varios años que fui la última vez), ten por seguro que te recordaré con frecuencia.
    Un abrazo, linda linda

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  16. a veces, echo a volar mis papeles en blanco y la brisa marina me devuelve consonantes, frases inconexas y pasiones ralladas de sol

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  17. El papel en blanco el amigo más fiel de su silencio. Un besito Mayte :)

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  18. A veces solo nos queda el recuerdo...que no es poca cosa, sensaciones, viviencias...Un beso

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  19. Tu eres París.

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  20. ¡Hola!
    Un relato triste y medido, de todas formas el papel es el desahogo fiel para quien con las letras da vida.

    Salud y fuerza.
    J.M. Ojeda.

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  21. Niña, mi vida ahora mismo es un papel en blanco. Cuantas hojas escritas en casi 5 años y ahora solo queda la hoja en blanco.

    Un beso

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  22. Blau...las hojas en blanco son las mejores ;)

    Un beso grande.

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  23. Gracias por compartir siempre letras y sensaciones.

    Abrazos a repartir!

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