El Rincón de París V




Te gustaba observarme a lo lejos, tomando la distancia justa entre tus deseos y mis preguntas. Deslizabas suavemente entre tus yemas la cucharilla del café, girando con ella todos mis anhelos.  Como el dueño de todos los secretos que bajo tus labios bebías cada atardecer, tu mirada profunda traspasaba la distancia entre mesas, sonrisas y, miradas que ajenas a nosotros, iban y venían entre propinas, mientras tus ojos se clavaban en mis muslos.

Tu voz se deslizaba suave en mi oído, sin espérarlo, como una corriente eléctrica recorriendo los sentidos, tus manos apenas si rozaban el aire que nos separaba. ¿Vienes? –susurrabas–, con esa voz que derretía todas las barreras que hacía apenas dos minutos había construido.  Mis ojos seguían la cadencia de tu abrigo contra el viento,  no estaba segura siquiera que esa sensación fuese real, o si solo era la química explotando por todos los poros de mi cuerpo, del alma invadida del ruido cotidiano, intentando convertirme en un secreto que apenas se cuenta por las noches de tormenta.

Mirabas de reojo como los niños que tratan de adivinar si la travesura tendría cómplice seguro, intentando evitar que tu interés fuera obvio, mientras tus manos se movían inquietas al compás de tus pasos lentos. Cerraba los ojos un instante para escapar del embrujo que lanzabas, tomaba lentamente un sorbo a mi café, evitando que mis tacones se fuesen tras tu aroma, irremediablemente.

Era una moneda lanzada al aire, tú esperabas en la barra, jugueteando con la cajetilla de cigarros sin abrir, era tu naturaleza contra la mía, siempre había sido así, los dos en una esquina, esperando por el próximo paso del otro. Era obvio que no habría vencedor, pero nunca nos importo. En un acto de egoísmo total, deje que mis muslos se entrelazaran para provocar tu desesperación. Tú seguías esperando…deje la taza sobre la mesa, estire los minutos como un gato antes de dejar su manta, mire alrededor distrayendo mi atención,  procuré lo más que podía alejar el deseo de sentir tus labios chocar contra  los míos. Cuando veía tu impaciencia a punto de saltar como un animal salvaje sobre mi camino, cuando sabía que ya no había vuelta atrás, que estabas por marcharte sin aviso…mi sonrisa a dos centímetros de tu boca, siempre te detenía.


©Mayte G

26 comentarios:

  1. Si alguien no acude a un llamado así, es que no late la vida en sus manos, como en las tuyas y tus palabras. Delicioso Mayte.

    Besos.

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  2. París y una sonrisa... irresistible.


    besos

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  3. Anónimo26/5/12 0:27

    En pleno proceso de correción...lo leo y resulta irresistible dejarse embrujar por sus palabras.

    Crítico Admirado.

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  4. Anónimo26/5/12 5:40

    SIEMPRE HABRÁ ALGUIEN QUE CANSADO DE TANTO JUEGO, ESQUIVE LOS DOS CENTÍMETROS Y SIGA SU CAMINO..DESESPERAR EL DESEO Y LA ILUSIÓN TAMBIÉN CANSA...

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  5. Eso se llama saber actuar a tiempo.
    Dar el paso en el momento oportuno y no perder, acaso, elmomento en que se abre la pasión.

    Besosssss

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  6. Mayte, lo dices con tanta dulzura que podrías matar. Sería sin darte apenas cuenta. Lo sé.

    Bisous.

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  7. Me gustó mucho ese relato!

    Buen fin de semana

    Muacsss

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  8. Mayte, me gustó mucho. Te imaginas si quedamos en París? jajaja sería genial.
    Besos de puente

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  9. El recorrido de la mirada y el deseo lo manejas como si cada uno de los que te leemos lo estuviéramos viviendo. Y con París de fondo, en cualquier bistro, en un café de Saint Germain o en Los Vosgos, ya es la mejor de las escenas.
    Besos, Mayte.

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  10. Elquemastehaquerido29/5/12 21:54

    Es una gran delicia disfrutar de tus escritos, de París, de un café de la vida en tus letras.

    Besos.

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  11. Muy sensual Mayte.
    Un besito

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  12. Vamos a París Mayte.

    Pedro.

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  13. ¡Qué clima tan especial tiene este relato! Es difícil lograrlo, mis felicitaciones.
    Un beso.
    HD

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  14. Complicidad y belleza, solo tú.

    Te beso.

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  15. Sabes que no puedes culpar a mis ojos.

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  16. Anónimo1/6/12 4:28

    Siempre exquisita, delicada, adictivamente sensual.

    Besos.

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  17. Que retrato mas sutil nos has descrito a través de este elegante relato.
    Precioso rincón!
    Un abrazo Mayte y buen fin de semana.
    Ramón

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  18. Dios!!!! como me gusta tu forma de escribir....
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

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  19. Anónimo1/6/12 18:02

    Me gusta mucho esta historia es provocativa, sensual, y delicada!

    Besitos.
    Marizu.

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  20. ¡Hola!
    Al final, ¿Armas de mujer...?

    Saludos de J.M. Ojeda.
    Buen fin de semana.
    P.D. Buen relato.

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  21. Me gusta habitar tus rincones y escuchar el sonido de tu escritura o el silencio de tus palabras.

    Paris. Paris.

    Beso.

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  22. Es una forma de tener una conversación sin llegar a pronunciar palabra, pero las miradas y los gestos son muy expresivos.

    Buen día

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  23. Es un placer retornar a tus letras, escucharte entre líneas destilando fantasias y deseos entre los que leen tu prosa bien amenizada entre el dulce mecer de la música.Un placer, por ello "sólo" por ello un abrazo y un bk de A.Dulac

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  24. Fantástica descripción, su_realista, mágica.

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  25. A veces las miradas son las que hablan,
    siempre es un placer pasar por tu espacio.
    que tengas una buena semana.
    un abrazo.

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